Verde tintineo,
fugaces lumbres,
el ojo a las cumbres,
alternando obsidianas
de media mañana y
marcado repertorio
sobre compás aleatorio.
El poeta desdichado,
en sueño premonitorio,
describe un vado
y en sus notas
lo contemplado
destruido y maniatado.
Karl Pallotti
miércoles, 18 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario