lunes, 24 de septiembre de 2007

El ciego y la mentira

Desgarro mi garganta herida
susurro una palabra viento
puedo morir y renacer de la nada,
gris y tenue como tu mirada fatal.

Hay días con lluvias eternas.
Hay días que nunca están.

E. Dillon

3 comentarios:

santha dijo...

Simplemente excelente

Oli dijo...

abrazo grande gente. copada la movida.

Anónimo dijo...

Pessoa y lluvia -oblicua-

...cuando llueve llovemos todos..